viernes 15 de enero de 2010

El agua estaba fria 3 (Por Alexis Diaz)

EL agua estaba fría, pero mereció la pena el agua y mereció la pena el frío.El sol, la arena, la gente, el Teide, el canto...la piedra.Piedra con la que se tropieza!eterna piedra! inexorable piedra! la mil veces mentada!el eterno coan que siempre regresa para decirte Mira por donde vas! No tropieces, no te equivoques y si tropiezas...levanta sigue tu camino...y no tropieces, pero si tropiezas...levanta!y levanta mil veces, hasta que no quede piedra, hasta que no quede juicio que pueda decir que te equivocas.No hay error, sólo hay camino, con piedras, con sol, con Teide, con canto, con frankfuritas, con pies doloridos por la experiencia.Y el camino sigue y sigue. EL agua estaba fría y que bueno que así fue para que mi pie dolorido descansara.

El agua estaba fria 2 (Por Silvia Azpiazu)

El agua estaba fría, o tu cuerpo así lo sentía pues los senos turgentes emergieron tras los velos de tu blusa, me viste, te esperaba.
Las miradas hablaban de deseo.
Te había conocido allí, cuando la oleada agitada de la playa nos revolcó a la orilla
Reímos cómplices y allí en la orilla nos tendimos. Aun la arena permanecía en nuestros rostros y el cuerpo chorreado achocolatado nos presentaba. Las olas persistentes interrumpían nuestro encuentro, e inertes, mirábamos los cuerpos tostados y cálidos, ceñidos en las telas del verano.
Bastó una caricia tiernamente empujada por el remolino tenso del agua al irse, lo que transformó la mirada en una estruendoso hálito de pasión.
Besos salinos, incitantes, provocadores y manos recorriendo el cuerpo como esculpiendo la última mirada y las olas persistentes acompañaban este encuentro.
Hoy te vi, el agua estaba fría y en la orilla te esperaba.

Silvia Azpiazu.

El agua estaba fria...(Por Jorge Berruezo)

El agua estaba fría, por lo que decidí que en vez de darme un baño, caminaría por la orilla, algo que siempre me ha encantado. Es curioso los personajes que se pueden encontrar en una playa, muchos niños disfrutando, padres corriendo tras ellos, madres intentando descansar un poco, cuerpos esbeltos de los que no son ni padres ni madres, adorando ser vistos en busca de un encuentro de pasiones, algunos, con la ilusión de un posible amor, que los conduzca a una pareja estable, casarse, tener hijos, dejar de tener el cuerpo esbelto y olvidarse de la pasión que los unió. Veo a Don Chicho, un amante de las palas, infaltable cada mañana, que siempre tiene una sonrisa amable o alguna anécdota graciosa para sus conocidos. A cada paso me cruzo con gente dispuesta a hacer ejercicio; jugando al fútbol, corriendo, caminando con paso firme, haciendo yoga, tai chi, feng shui, o chop suey... Alguno disfruta de un buen bocadillo de tortilla española, evidenciando con su barriga, el amor por la comida y el desamor por el deporte. A lo lejos, el Teide, imponente desde nuestra orilla; algunos barcos, muchos surferos esperando la ola que los conduzca a su gloria individual, y a la admiración de las sirenas que desde la arena los están observando. Iba mirando todo este bello paisaje, cuando me doy con una piedra en el dedo gordo del pie, e insulto a todos los surferos, barcos, esbeltos y demás, por ir como un tarado sin mirar por donde piso…ay! como me duele, por suerte el agua, que como dije al principio estaba fría, me calma un poco; intento mantener mi postura erguida, respirando bien hondo, para esconder esas “pequeñas” adiposidades que fielmente me adoptaron hace años y no dan muestras de independizarse, con el único propósito de pasar por un esbelto más, aunque nadie me mire y en este caso lo agradezco, porque entre el casi cojeo, y el gesto de mi rostro, no podría seducir a nadie.
Retomo el placer de mi andar, me sigue doliendo, pero ya puedo mostrarle al mundo mi expresión sonriente, sentirme producto de la envidia de los que, limitados por sus responsabilidades laborales o falta de tiempo, miran desde el paseo a aquel ridículo que va respirando hondo, luego de tropezarse con una piedra.
Me llama la atención, una pareja de personas mayores, sospecho que alemanes, él, con calcetines marrones, cholas, bañador de color rojo, camiseta amarilla con inscripciones en color turquesa, barba canosa, gafas negras, una barriga prominente y por supuesto el infaltable sombrero de paja; ella, con el pelo teñido de color violeta y fucsia con reflejos rubios, los labios color carmín, bañador de flores de todos colores, gafas enormes de color lila, sombrero y sus cuerpos blancos…bien blancos…seguramente llegaron anoche desde Frankfurt, y hoy estarán al sol, hasta que sus cuerpos tomen una tonalidad rosa gamba, y no puedan dormir en toda la noche por el ardor, pero al final de la semana, volverán a su origen, orgullosos de su bronceado invernal.
Distingo una melodía típica canaria, entonada por un anónimo con mas pasión que profesión, cantando aquello de “pobrecito el novio, hay pobre Rafael, se quiere casar, sin saber coser…” que creo entender que terminó muriendo luego de haber pasado por una novia bastante inútil, sin llegar a casarse. (Se debe haber suicidado, viendo lo que se le venía.)
Llego al fin de mi ejercitante y saludable recorrido, el cual desarrollo con el único propósito de dejar de respirar hondo, dispuesto a descansar un poco antes de emprender mi vuelta, no sin antes disfrutar de una vista inigualable de la playa de Las Canteras, comiendo un delicioso bocadillo de pata de cerdo con pimiento, y una coca cola, que no la pido Light, porque detesto ese sabor metálico, pero convencido de que al volver, caminaré mas rápido para compensar lo felizmente ingerido.

El Chorch.

martes 12 de enero de 2010

"Lo que mas temía en la vida..."

Lo que más temía en la vida, era el rechazo. Su vida se había visto condicionada desde pequeño por esta situación, intentando agradar a todo el mundo, aceptando situaciones y dichos, que ante otras circunstancias, no habría permitido. Era el menor de cinco hermanos, poco tiempo les quedaba a sus padres, entre sus trabajos, la casa y la organización familiar, para prestarle la debida atención, o la atención que hubiera deseado tener. La sensación de desafecto, generó en él una baja autoestima, que lo llevaba a mimetizarse con el resto de la humanidad, perdiendo la noción de quién era ni cuales eran sus principios, solo deseaba agradar y sentirse amado, algo que le generaba mucha ansiedad, por lo que comía en exceso y fumaba.
Siguiendo la tradición de sus padres, iba todos los domingos a misa, no porque tuviera una profunda fe en Dios o la iglesia, sino por no contrariar el mandato social; solo debía hacerlo. Un domingo, se sorprendió al ver al nuevo cura designado, ya que Don Alfonso, debía retirarse ya con sus 75 años. Fue una bonita ceremonia, entre la despedida del antiguo, y la bienvenida del nuevo. Al terminar, todo el barrio celebró este acontecimiento, con una estupenda comida, en la cual, cada feligrés, se encargó de preparar su mejor plato. Entre risas y charlas, pasaron un grato momento. Pedro tuvo la oportunidad de conocer a su nuevo párroco, llamado Francisco, y entablar una cálida charla. Era un joven encantador de 36 años, lleno de ilusiones, deseoso de participar inmediatamente en la vida de su nueva parroquia. No se si por su juventud, su porte, o por la fuerza que desplegaba, Pedro se sintió cautivado; sin saberlo, o sin ser consciente de ello, lo que admiraba de él, era precisamente lo que a Pedro le faltaba, determinación, alegría, ímpetu e independencia.
Poco a poco, Pedro se fue comprometiendo en los proyectos de la parroquia, colaborando en las comuniones, dando charlas a los más pequeños, hasta se encargó de ultimar todos los detalles para hacer una acampada, con los niños de catequesis, en el bosque junto al río. Cuanto más participaba, mas feliz se sentía. La cercanía con Francisco, le aportaba serenidad, se sentía útil y apreciado; en su presencia, Pedro podía ser él mismo.
Su matrimonio, era uno más en los que la rutina, esfumó la pasión, dejando paso a un cariño amistoso, donde el sexo se limitaba a algún encuentro esporádico. Con tal de no discutir, ni oír reproches, Pedro consentía los mandatos de su mujer, creyendo hacer lo correcto, pero la presencia de Francisco en su vida, fue motivando poco a poco, un cambio en sus actitudes, un darse cuenta, de que el camino recorrido, no era el que él hubiera deseado. A partir de este cambio, vinieron los enfrentamientos y las discusiones, un tira y afloje, un ejercicio de poder, del poder que ella iba perdiendo sobre él, y el que él iba ganando día a día sobre si mismo.
Un día la discusión fue insostenible, y dando un portazo, Pedro salió de su casa, harto de tanto soportar, y en su ira, sabía con quién debía hablar, quién lo reconfortaría.
Francisco al verle la cara, supo que algo andaba mal, y Pedro, al momento de verlo, se echó a llorar, por lo que instintivamente se fundieron en un abrazo. Francisco intento calmarlo, acompañándolo en el silencio, le dijo que se sentara, sacó un pañuelo de su bolsillo, y lo ayudo a secarse las lágrimas; le preparó un té de crema especial, que a Pedro le supo a gloria. Francisco lo cogió de la mano, y sin saber ni como ni por qué, solo respondiendo a su mutuo deseo, se besaron tiernamente, como quien saborea un melón en su punto.

domingo 13 de diciembre de 2009

Miraba por la ventana...

Nos hemos propuesto a manera de juego, con Juan, hacer unos relatos cortos, a partir de una frase, he aqui el resultado, aqui va publicado mi relato, ya pedire el copyright del de Juan...Para la semana proxima, el cuento debe empezar por la frase "Lo que mas temía en la vida...." si alguno se quiere sumar a esta propuesta, pues encantados....tienen hasta el proximo sabado 19 de Diciembre... la extensión máxima, no puede superar dos carillas.

Miraba por la ventana desde su piso en Montmartre. Afuera la lluvia, el frío de una mañana de Noviembre, que aumentaba más su tristeza. Dentro, el calor contenía su pena por la despedida, no solo de la ciudad anhelada y soñada, que hoy se le había vuelto distante y ajena, sino de aquella mujer con la que había compartido el amor desde hacía cinco años, cuando decidió hacer un curso de posgrado.
Se conocieron a los pocos días de llegar, eran estudiantes de periodismo, y la seducción nació, no solo por sus atractivos físicos, sino por compartir ideales y sueños.
Actualmente, ella era la jefa de redacción de Le Monde, él tenía un próspero futuro como comentarista deportivo, el deporte siempre estuvo presente en su vida, destacaba en fútbol, natación y tenis. Para Juliette, la historia, la filosofía y la política, eran sus pasiones. Hija de un escritor de renombre, era feliz en su Paris natal, rodeada de una familia a la que adoraba, amigos entrañables de toda la vida , largas charlas en los cafés,e interminables cenas , que enriquecían aún más, todo lo que por su propia naturaleza aprendía.
Antonio era un hombre de sentimientos muy nobles, siendo capaz de postergar su vida por el repentino fallecimiento de su padre, al que le unía una profunda admiración, que lo obligaba moralmente a retornar a su Barcelona natal, ya que era hijo único, y debía hacerse cargo de la empresa familiar, decisión que Juliette vivió muy mal, ya que la posibilidad de ir a Barcelona e iniciar allí una vida juntos, le suponía renunciar a más de lo que pensaba que podía soportar. Ambos tenían la fuerte convicción de que un amor a distancia, se diluye en la ausencia.
Esa mañana, ella se despertó mucho antes que él, la noche de amor y pasión, se fundió con nostalgia y melancolía, y, con el deseo de no alargar aún más la pena, se fue sin decirle adiós.
Antonio sintió deseos de despedirse de Paris, cogió el metro en Pigalle, hasta el Arco de Triunfo, desde donde recorrería los Campos Elíseos , para terminar almorzando en su bistró favorito. Crema de cebollas y un solomillo con champignones, junto a un exquisito vino blanco. Para el café, eligió el Café de la Paix, deseaba ver la gente pasar, intentando imaginar si serian felices ya que él, solo estaba tranquilo, con la convicción de hacer lo correcto. Admirar una vez mas la fachada de la Ópera fue un placer para los sentidos, luego, se acercó hasta las Galerías Lafayette, a comprar los últimos regalos.
Ya desde el aeropuerto, llamó al móvil de ella, para un último adiós. Ambos se preguntaron mutuamente ¿Qué tal estas – a lo que contestaron un tenue “bien”. Los dos entendían y respetaban sus decisiones, aceptaban que la vida es así, un camino de elecciones.
La misma tristeza y distancia fue apagando los deseos de comunicarse, un mensaje de móvil, un email contando banalidades, perdiendo día a día cotidianeidad.
En Enero, Antonio fue a pasar un fin de semana a los pirineos junto a un grupo de amigos, al regreso, de noche, con el camino lleno de nieve, tuvieron un accidente, que pudo costarles la vida, aunque solo fueron algunos golpes y arañazos.
A través de un amigo en común, Juliette se enteró de lo sucedido, e imaginó, cómo en un instante, se puede perder a una persona tan valiosa.
Antonio?
C´est – moi
Estoy en el Prat, me vienes a buscar?
Te he echado mucho de menos…
El Chorch.(12/2009)

domingo 19 de julio de 2009

ILUSIONES

Hace mucho que no escribía en el blog, por falta de tiempo, de ganas, o de temas. Y también hace tiempo que un tema me da vueltas en la cabeza, y es el de la ilusión o las ilusiones...Por suerte en mi vida, gracias a mi disposición, el deseo o la suerte, he podido cumplir con varias de las ilusiones que tenia en mi vida, como tener una pareja estable, tener hijos, vivir en Europa, conocer París, tener un piano...ahora bien, también me he llevado unos buenos palos, que me llevaron a la quietud; los palos me dejaron como regalo, el miedo a moverme, a hablar u opinar. Yo venia de ser una persona exitosa en argentina, valorado por muchas de las cosas que hacia,o decía, ya sea por el tenis, la television, la pintura, etc, y de repente me quede sin esa valoración.Y es en medio de todo esto, que miro hacia adelante y me pregunto ¿y ahora que ? Hacia donde voy ? Con quienes ? Aquí, hay gente que cuando se le pregunta ¿que tal estas ? responde : "Echando dias pa´tras". De eso se trata la vida ? de echar días para atrás ? y ahí me voy al titulo de esta entrada ¿y las ilusiones ? o mejor dicho ¿que cosas nos ilusionan ? Estamos vivos o estamos viviendo ? Será que a partir de una determinada edad, empezamos a pensar que ya no podemos ?¿Trasladamos la ilusión, hacia nuestros hijos, por las cosas que les ilusionan a ellos ? Cuantas preguntas...por supuesto que quien escribe soy yo, y a quien le pasan estas cosas es a mi; esta claro que tengo el deseo de recuperar ilusiones,¿ lo lograré ?
De algo estoy convencido, y es que sin ilusiones, no se puede vivir, o es tremendamente aburrido.Siempre viví con muchas pasión cada cosa que hacia, cada nuevo reto, creo que ilusión es sinónimo de pasión, y pasión es vida. Vivos estamos, la decisión de estar viviendo, como siempre, ES NUESTRA.
Para mi Susan, por tu síndrome de abstinencia...(gracias por motivarme a escribir..)
Para mi Anita F., que te adoro...

jueves 2 de abril de 2009

HACER LAS COSAS "BIEN"...

Qué tremendo !!! menuda exigencia....!!! ¿ O es un buen propósito ??? Qué es hacer las cosas BIEN ? En general, supongo que todos nos proponemos a la hora de hacer algo, hacerlo bien, si es una receta de cocina, seguirla paso a paso, si es algún deporte, practicarlo correctamente, si es algún trabajo hogareño, pues que quede bien resuelto...pero....¿quien mide si se hizo bien ? o lo que es peor, siempre pensamos que se podría haber hecho mejor ? ¿es la eterna insatisfacción la que nos lleva a hacer las cosas mejor la próxima vez, o esa insatisfacción nos frustra y nos lleva a hacer cada vez menos , con tal de no hacerlo mal ? ¿El miedo a no hacerlo bien, nos limita ? Creo que no solo en el hacer, bien o mal, hay un limite, sino también en la expresión verbal. Uno de mis limites al venir a vivir a Canarias, fue el humor...siempre he sido una persona bromista, intento ser ocurrente y gracioso, pero aquí, mi humor no se entendía....y por un tiempo, me lo pase explicando mis ocurrencias, cuando ya no eran oportunas o no le hacían gracia a nadie.....obviamente, deje de hacer bromas.....ahora por suerte, me divierto mucho con mis compañeros de trabajo, me han devuelto la capacidad creativa en cuanto al humor,y básicamente entiendo que es por la cantidad de horas al día compartidas, y la confianza, lo cual ha hecho que me entiendan y se rían de las cosas que digo...¿antes lo hacia mal ? Hay gente que se pasa la vida explicando cada cosa que dicen o hacen, para que no quede un solo hueco posible de error, O DE HACERLO MAL, o que se mal entienda. Cuanto desgaste !!! Me viene a la mente algo reiterativo en cosas posibles : EL JUICIO. Si tenemos tanto que explicar, si tenemos que estar diariamente justificando si hicimos o dijimos bien o mal, es porque estamos frente a jueces, a los que les damos la IMPORTANCIA SUFICIENTE, como para tener que dar explicaciones. Es la eterna confrontación con el binomio ACEPTACION/RECHAZO. Y como siempre se ponen en juego las energías del emisor y el receptor, y lo que van produciendo en nosotros...Cuando impartía clases de pintura en argentina, algo recurrente que me respondían al invitar a nuevos alumnos al curso, era "YO SOY INÚTIL" y tengo en claro que a TODOS nos hicieron sentir inútiles en el colegio...por suerte pude convencer a varios inútiles a que vinieran a aprender, y he disfrutado con sus caras de felicidad, al darse cuenta de que no lo eran.....Y LO HACÍAN BIEN !!!!
Para mi es una felicidad, HACER, al menos siempre lo he intentado....y hoy si repaso las habilidades que he aprendido, o desarrollado, ....me siento muy feliz y orgulloso, y siempre he sentido QUE PODÍA HACERLO....(bien o mal hecho...depende de quien lo mire....)
TTCH.
El Chorch.